8. AJUSTES Y PROXIMOS PASOS

8.1. REMINERALIZACIÓN DE SUELOS:

Se está experimentando con la aplicación de harina de rocas para la regeneración de suelos y la consecuente mejoría de cultivos, nutrición y rendimiento de gusanos.

Los productos provienen de una roca ígnea extrusiva, que puede contener hasta 70  minerales y elementos diferentes, esenciales para el correcto desarrollo de los seres vivos.

La harina de rocas hace parte de una amplia clase de fertilizantes no sintéticos usados en agricultura orgánica. Generalmente estos materiales son conocidos como “polvo de piedra” o “minerales de rocas”. El término “finos de molienda” está asociado a la producción de agregados pétreos finamente molidos, obtenidos a partir de productos de cantera e industrias mineras asociadas.

Las mismas rocas que componen nuestro planeta, son las rocas que han dado origen al suelo. Por eso, al incorporar harina de rocas, estamos acelerando el proceso formativo que la misma Tierra ha seguido a lo largo de sus 4.500 millones de años de evolución bio-geo-química para generar la fertilidad que hace posible toda la diversidad de la biósfera.

Se ha hablado de la harina de rocas para estimular la actividad microbial de los suelos y para proveer los elementos traza y nutrientes secundarios, incluyendo elementos de tierras raras que no son reconocidos por los científicos de la agricultura convencional como esenciales para las platas. De hecho, el grado de molienda y la mezcla de elementos traza son los que potencian la actividad microbial ya que en un alto grado de molienda en la harina de rocas cubre una gran área y la función de los elementos traza como catalizador químico permite que los microorganismos los utilicen para fabricar y liberar enzimas en el suelo.

El concepto central de re mineralización se refiere en la agricultura orgánica y las ciencias del suelo, a la solubilizacion y mineralización de nutrientes minerales y de material parental. Misma que se ve facilitada por los ácidos orgánicos liberados por los microorganismos durante la descomposición de la materia orgánica.

El trabajo de fertilización que se está realizando es un ensayo experimental con un método no convencional de abonado que hemos diseñado.  

Se pretende lograr un compostaje en la mata, queriendo con esto evitar las problemáticas asociadas al hecho de que la gallianza sin compostar es una fuente probable de patógenos y contaminación química –debido a las hormonas de la alimentación aviar-, pero al mismo tiempo catalizar la solubilización y mineralización.

Al incorporar harina de rocas a la gallinaza se quiere crear un reservorio de largo plazo de nutrientes y materia orgánica, por eso no se realizó una aplicación típica regando el abono alrededor de la planta, sino que se deja en un solo bloque enterrado entre cada mata, logrando así los dos objetivos: el compostaje in situ y la reserva de largo plazo.

Para la aplicación del fertilizante  en la morera se utilizó una mezcla en proporción de 3 bultos de gallinaza de 40 kilos por 1  bulto de 40 Kilos de polvo de rocas.

Esta mezcla se realizó previamente a la aplicación, con métodos manuales, usando palas y palendras.

Para el abonado de la morera se aplica el fertilizante en los surcos entre planta y planta. La primera etapa consiste en las jornadas de ahoyado, realizadas con palín en medio de las plantas y con una profundidad media de 30 cm., sin sacar la tierra y con movimientos laterales del palín para abrir la boca del agujero.

Posteriormente se procede a la aplicación del abono. Para esto se aplican 250 gr de la pre-mezcla en cada hueco. Finalmente viene la etapa de la tapada de los huecos, después de que se han dejado por un par de días expuestos, para que la pre-mezcla se humedezca y así, una vez cubierta, pueda seguir su curso el proceso de compostaje.

Los minerales presentes en el tipo de roca que se está usando, encontrados en estudio de laboratorio son: Sodio, Magnesio, Calcio, Potasio, Azufre, Aluminio, Silicio, Hierro, Plomo, Antimonio, Fosforo, Estaño, Bario, Cobre, Níquel, Manganeso, Zinc, Arsénico, Titanio, Niobio, Tantalio, Cromo, Estroncio, Rubidio, Zirconio, Escandio y Ytrio.