3. RESULTADOS Y DES/APRENDIZAJES EN EL PROCESO

3.1. SISTEMATIZACIÓN Y ESPÍRITU EMPRENDEDOR:

El viaje de des/aprendizaje con UniGaia tuvo su primer capítulo importante al empezar el ejercicio de la documentación. Salir un poco de la informalidad de los procesos y empezar con una disciplina de sistematizar experiencias, documentarlas y posteriormente poderlas presentar a través de una plataforma efectiva de comunicación, a manera de páginas web en los portafolios UniGaia.

Realmente significó para mí un salto cualitativo y un primer paso hacia ese otro tipo de liderazgo menos centrado en mí como individuo con todas las claridades, conceptos y planes en su cabeza, hacia un liderazgo más pensando en la colaboración y el compartir experiencias.

Otro fruto importante, novedoso  y temprano del proceso con UniGaia fue haber contactado con una confianza interior para emprender iniciativas productivo/empresariales. Esta motivación, se  vio reforzada por el “ambiente mental” creado en mi interior a partir del contacto con y puesta en práctica de herramientas concretas de gestión y planeación (módulo de estudios sobre manejo del tiempo).

Esta combinación de sistematización y emprendimiento está plasmada en el proceso de desarrollo de una marca de café orgánico y su comercialización: www.cafedelatierrita.blogspot.com

Así como en el proyecto productivo de sericultura, es decir, cría de gusano de seda. Este proyecto está explicado en un Paquete de Reporte adicional: http://icaafs.earth/view/view.php?t=uBGTbMpawOt5W2EqK4CN

En lo PERSONAL/PARES, estos dos proyectos/emprendimientos me han aportado gran satisfacción y alegría. Me han enseñado paciencia y humildad para aceptar que los resultados y los procesos tienen sus propios ritmos y realidades, que no siempre coinciden con las proyectadas.

Al tratarse de proyectos productivos complejos, he tenido que entablar y mantener relaciones con muy diversos actores, desde los trabajadores que se encargan de las labores de la tierra, pasando por técnicos asesores agrícolas, socios capitalistas y de administración, hasta distribuidores e instituciones involucradas. He encontrado que es clave la generación de confianza a partir de una trasparencia y claridad de intenciones. También descubrí en todos, una fascinación y disposición hacia la innovación, hacia el estar involucrados con algo novedoso y ambientalmente responsable. Pienso que el “clima social” actual de la humanidad es propicio para este tipo de emprendimientos, toda vez que sean viables y económicamente significativos para los implicados.

PROYECTO/PROFESIONAL:  a nivel de proyecto aprendí por experiencia propia que el “modus operandi” de relajación y fluidez en el que se empiezan a incumplir metas, propósitos o tiempos, termina constituyéndose en el estilo general del proyecto y en una cadena de causa-efecto-causa que se perpetúa a sí misma.

Con el Café por ejemplo, tuvimos una gran decaída del cultivo por causa de la infestación por el hongo de la roya Hemileia vastatrix cuyo control no se hizo a tiempo. Y en el caso de la cría de gusano, tuvimos una demora en la construcción de la caseta de cría, lo cual causó un retraso en el inicio del ciclo, que a su vez ocasionó sobre-maduración de las plantas, que finalmente resultó en la pérdida de la cosecha y sobre costos por poda y abonamientos adicionales.

Aprendí que entre más rigurosa y juiciosa sea la sistematización temprana, mayor facilidad posterior para la sistematización global. Gracias a la sistematización temprana del proyecto de sericultura, pude con facilidad armar el paquete de reporte citado, compilando la experiencia de 10 meses.

POLÍTICO/PATRIX: Ambos proyectos están enmarcados en uno de los mayores retos de nuestro tiempo respecto a las comunidades rurales de países rotulados como “en vías de desarrollo”: Justicia Económica y Restauración Ecológica. La justicia económica está relacionada con romper el actual esquema que ubica a los agro-productores en el último piso de la cadena de generación de valor. De hecho, para el tema del café, se trata de una coyuntura actual en Colombia donde en este 2013 hemos visto ya 2 paros nacionales cafeteros. El pequeño productor vende su cosecha sin procesar a precios irrisorios y son los grandes monopolios quienes terminan disfrutando de todo el valor agregado de la transformación (tostión y molienda) para venta nacional o la exportación a mercados internacionales. Café de la Tierrita es un producto sembrado, cosechado, transformado y vendido directamente por quien lo produce.

Por otro lado, la cría del gusano de seda es un trabajo especializado de integración de cadena compleja (producción de plantas para alimentar gusanos que deben ser cuidados hasta convertirse en capullos) que genera valor agregado que se queda en manos del productor. Ambos proyectos productivos son de agricultura orgánica, con conservación y mejoramientos de suelos involucrados (cero labranza, coberturas permanentes).

LIDERAZGO:  Debido a mis múltiples ocupaciones y movimientos, tanto el proyecto de café orgánico, como el de sericultura, fueron desarrollados en asocio con un joven amigo, campesino y vecino de la ecoaldea. Su nombre es Norley, y la figura de sociedad consiste en compartir inversiones y responsabilidades de administración, estando yo más al frente de temas comerciales y de gestión, y él más relacionado con la producción misma.

Un tema fundamental y emergente ha sido la “transmisión” de  liderazgo. Se basa en la premisa de que el liderazgo es algo que puede ser transmitido/enseñado por un sujeto –yo en este caso-,  a otro que lo recibe/aprende –mi amigo-.

Bajo esta misma premisa funcionamos por estos 10 años en la Ecoaldea Atlántida, realizando diferentes procesos y estrategias que permitirían “compartir” mi propio liderazgo como fundador con el resto del grupo de residentes, quienes idealmente incrementarían sus niveles de apropiación y responsabilidades directas en el proyecto.

En este sentido mi des/aprendizaje es que si bien es cierto que es posible la dicha transmisión, existen factores primordiales involucrados tales como la vocación y las capacidades. Para el caso de la relación con mi socio local, la situación ha evolucionado hasta llegar a la identificación del  PUNTO DE SATURACIÓN donde se ha alcanzado la “capacidad de carga” de su liderazgo efectivo. Pretender ir más allá de ese punto significó frustraciones y pérdida de la efectividad.

Lograr identificar a tiempo –tanto para nosotros mismos como para nuestros compañeros de causa- ese punto de saturación donde la vocación y capacidades están en su punto máximo de despliegue, es un factor fundamental para el bienestar personal, entre pares, de proyecto y profesional. Por supuesto, ese punto tiene movilidad y se mueve hacia atrás y adelante en el gradiente según van cambiando nuestras propias capacidades y vocación.

 

 

 

 

Morera y Gusano de Seda